jueves, 10 de diciembre de 2015

DIA 22. BRUNEY ISLAND-HUOVILLE. (21 Noviembre 2015) by Adventure

La primera noche en nuestra caravana no fue mala, sería por lo cansado, sería por que realmente estábamos cómodos, lo cierto que sobre las 8:00 am nos desperezamos para preparar un desayuno necesario, e ir interiorizando la rutina en la caravana. Que si conecta la bomba, que si abre el gas, que si no te olvides luego de cerrarlo para luego la conducción, que si la nevera no enfría bien tenemos que volver a ver el video. Vamos, que para una mañana habían muchas tareas por realizar, que obviamente con el tiempo se fueron mecanizando, y gracias a Dios. 


El día no amaneció con el tiempo ideal. Había menos nubes, ya no daba la impresión de querer descargar su mojado contenido, pero el viento y el mar estaban revueltos. De esta forma desistimos de hacer una de las excursiones recomendadas en esta localización; un barco que te llevaba por la costa descubriendo los acantilados de la isla y la población de leones marinos que residían en sus escarpadas costas. 
Nos dirigimos más al sur, y atravesando las poblaciones de Alannoh y posteriormente Lunawanna, perseguíamos el sueño de encontrarnos con la mayor vida salvaje que pudiéramos abarcar. En el camino a nuestra derecha aparecía el primer Equidna, con una activad frenética, y a pesar de que nos acercamos sin precaución, nos permitió vivir por unos momentos su ajetreada vida mientras buscaba alimentos entre la maleza y los troncos. 


Felices por este primer encuentro, nos disponíamos a romper los moldes viendo en esta primera incursión al Walabí blanco. Sin embargo, a pesar de que vistamos el faro blanco en Cape Bruny 


y posteriormente realizamos un trekking por el South Bruny National Park. 


Nuestro ojos contemplaron paisajes inusitados y la flora multicolor con la que nos regalaba los sentidos en algunos rincones del parque,


 mientras que en otros sólo disfrutábamos simplemente del sonido de nuestros pasos sobre la foresta. 


Retornando por el camino conocido, y dejando atrás la zona sur, decidimos probar productos locales. Muchos eran los sitios recomendados: una destilería de whisky, una granja de ostras; pero a  uestro entender debíamos probar los quesos locales. 


En Cheese Boots, descubrimos las bondades de los diferentes quesos, aunque sólo te permitía probarlos, y no se podía disfrutar del proceso sed fabricación, la amabilidad y lo confortable del lugar hacían que la experiencia sumara en vez de restar. La práctica totalidad de los quesos estaba basado en las técnicas francesas, con muchos productos para untar, y pocos de queso fresco. Tras la cata, nos decidimos por uno con jamón y otros bañado en naranja y jengibre. Compramos un gran pan de leña en el mismo local, y nos dejamos seducir por una comida casera con pan de leña. 


Volviendo para tomar el ferry, nuestro próximo destino era discurrir por la carretera de la honestidad. 
Tomando la carretera de la costa, se puede contemplar un paisaje muy particular, sembrado de irregulares bahías a las que llegan dedos de tierra llenos de vegetación, principalmente árboles. En el entorno y sin desentonar, granjas, casas con jardines bien cuidados y pequeñas poblaciones salpicaban el escenario aquí y allá. Atravesamos muchas poblaciones entre Kettering y Cignet, pero fue entre esta última y Huonville, dónde realmente te encontrabas en la carretera de la honestidad. 
Se llama de esta manera a una forma de comercio muy particular. En la región, principalmente agrícola, que se introduce poco a poco en el valle del río Huon, se podían encontrar cientos y cientos de acres llenos a rebosar de manzanos. Era la tierra de la manzana, disponían incluso de un museo dónde podías aprender las más de 400 variedades de manzanas, así que no era de estañar que entre sus valles y colinas, y su serpenteante carretera de la honestidad, existieran a pié de la misma, puestos con neveras en su interior dónde se podía encontrar variadas de manzanas, peras, en algunas hasta zumos frescos y fresas. La idea, es que basándonos en la honestidad de la personas, se tomara la cantidad que se quisiera y acto seguido se depositara en un recipiente la cantidad del valor del producto según indicaban en los carteles informativos. 


Aprovechando esta ocasión hicimos acopio de manzanas  y de fresas; que estaban a buen precio y con un sabor excelente. Nos sentíamos muy honestos en la carretera de la honestidad. 


Antes de llegar a Huonville, pasamos por Cignet, dónde en la calle principal pudimos comprobar toda una serie de edificios encantadores, unos ofrecían comida, otros eran una fábrica de chocolate…pero pro desgracia la vida en estos lares acababa a las 5:00 pm; y para nosotros era algo temprano aún. 

La carretera pronto se termino internando en el valle del río Huon, otra preciosa localidad, salpicada aquí y allá por cientos de árboles frutales, a las afueras del pueblo, aunque no muy afuera ( recordemos que los pueblos son pequeños y se te vas muy afuera, terminas en el del al lado), nos introdujimos en nuestro caravan-park. 


La instalaciones muy buenas, y para nuestra sorpresa el propietario también agricultor y ganadero, nos recibió con un obsequio: ¡¡¡dos huevos de pato!!, uno de ellos sufrió un pequeño accidente, con fracturas de primer grado pero sin derramar el contenido; y nos dejó sorprendidos diciendo que en el pequeño riachuelo que rodeaba su propiedad, se podían, a primera y ultima hora de la mañana, ver ornitorrincos. Una noticia increíble.



Tras los preparativos iniciales, necesitábamos dos cosas: una buena cena y conexión wifi. Estos dos necesidades fueron cubiertas en la Tower Pizza, de los pocos restaurantes que había en Huonville, y de los pocos abiertos; nos recibieron in extremis , y dejaron que nos quedáramos a cenar tranquilamente y luego que hiciéramos acopio de su wifi, tanto es así, que se olvidaron que estábamos allí.



 Encendieron la radio a tope, empezaron a cantar las diferentes melodías, mientras se oía el sonido de cacharros y movimiento. Finalmente la dueña salí o a pedirnos disculpas, pero fue todo lo contrario, tuvimos una cena agradable y bien distinta.


(Inciso by Mosquetera: En cierto momento de la conducción (ahora no sabría decir exactamente entre que dos puntos fue vimos el siguiente cartel ...


Imaginaros la situación....yo conduciendo, Efren con unas ganas locas de ver un wombat....ve la señal y dice...aquí hay un centro de wombats...vamos a parar y a verlos.... pues nada, doy la vuelta, entramos....y aquello era un edificio en el que....no había nadie????? y los wombats???? al poco sale una señora que nos dice que ellos tienen un taller de pastwock (o como se escriba) y que ella no sabe...pero que igual la señora que vive al lado sabe, que entremos en su casa y la llamemos....total que nos parece un poco demasiado y le decimos que no se preocupe, que da igual..
Así que sin entender nada, nos vamos al coche y volvemos a fijarnos en el cartel....resulta que NO es un centro de wombats...es una guardería que se llama Wombat!!!!!!!)

6 comentarios:

  1. Q guay la carretera de la honestidad , me gusta su filosofía...

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    1. La verdad que desde que que lo leímos en la guía nos encantó y una vez participando de ella nos gustó aún más.... Que pena que en España y según que sitios esta no sea ni planteable....

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  2. Ay q me parto con la guardería....esos caretos al volver a leer jajaja
    Oyeeeee q pinta la pizza ummmmm
    Ohhh jooooo q lindo ese animalito cn grandes uñas afiladas y esas púas ....puercoespín o un primo? Jijijiji
    Besotes

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    1. Imaginas bien Bea... Yo me meaba de la risa al leer el cartel ( que obviamente no habíamos leído antes... Solo nos había hipnotizado el Wombat), jajajaa pero mira una anecdota para contar!!!!!!
      El animalito en cuestión se llama Equidna y es más monooooo. Bsss

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  3. Nefelo: ¿Una carretera de la Honestidad en España? No lo veo, no lo veo.
    ¿De verdad existen 400 variedades de manzana? O_o
    Lo de la guardería de Wombats, muy bueno. :-D

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    1. Pues eso parece... Yo no recuerdo si eran 400, más o menos, porque no retengo datos... Pero sí que cuando lo leímos nos pareció una barbaridad....
      Yo en España no lo veo tampoco... Quizá en algún sitio pequeño... Pero na
      Lo de la guardería nos dio para unas buenas risas... Porque igual contado no lo parece, pero vivido... Fue de cámara oculta... Jajaja

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