Amanece pero nuestros cuerpecitos serranos ya empieza a notar el cansancio de casi un mes de aventuras australianas, así que nos hacemos los remolones...pero solo un poquito, porque el día ha amanecido despejado y no podemos dejar escapar la oportunidad de hacer alguna fotito con la luz del sol.
Tras desayunar lo primero que hacemos es ir al Visitor Center y es aquí cuando vamos a sacar la entrada al parque que nos comentan de la existencia de un ticket que sirve para varios parques....nosotros no teníamos ni idea y este era ya el cuarto o el quinto, cuando se lo comento a la chica, me dice que si tengo las entradas, nos lo puede canjear....y ahí esta Cristinita...que como dice el refrán quien guarda, haya....Así que conseguimos ahorrarnos unos 32 AUS, que se agradece.
De aquí, y tras comprar un chubasquero, porque nos dicen que tenemos probabilidad del lluvia del 90% ( más o menos) pasadas las 12 am, vamos a la parada donde un autobús nos lleva por dentro del parque. Hace como 4 paradas y tu decides donde bajar, según el sendero que quieras hacer.
Decidas la ruta que decidas, tienes que anotarte en el libro de trekkings, creo que hacen algún tipo de control para que no quede nadie perdido.
Según el tiempo disponible y grado de dificultad, puedes hacer tramos muy cortos, de medio día o de día completo.
Nosotros decidimos hacer un “popurri”: bajamos en Dove Lake car park que es la última parada del autobús, hicimos unas fotitos edl Glacier Rock, y de ahí, seguimos el camino rojo, pasando por el Boat Shed y de ahí al Lake Lila, Wombat Pool, y de ahí al Marions Lookout....donde llegamos a una altura de 1223m. De ahí bajamos (no sin dificultad...hasta en la roca hay cadenas para sujetarse y no caerse) al Crater Lake y de ahí a las Crater Falls y finalmente al Ronny Creek car park, donde solo nos quedaba esperar el autobús que nos llevara de nuevo a nuestra caravana.
Nada más empezar nuestra ruta, un pequeño equidna nos entretiene un rato mientras va en busca de su desayuno.
Entre caminata y caminata, tenemos (bueno quizá debería decir, tengo) que parar para hacer fotos (realmente para coger aliento, porque parece que no, pero hay ligero desnivel...).
En la ruta no encontramos mucha fauna, de modo que fotografío hasta a los cuervos, jeje.
La pena es que el día no acompañaba completamente, a medida que pasaban las horas, las nubes eran más intensas y la amenaza de lluvia se hacia sentir....pero la verdad que las vistas bien merecían el esfuerzo.
Coronar el Cradel Mountain da una cierta satisfacción, pero el viento que sopla allí arriba hace que tras las fotos de rigor pongas rumbo de nuevo a zonas menos altas...
Claro que la tarea no es fácil, porque el camino tiene hasta unas cadenas para sujetarse y no caer...
Las Crater Falls ....
Comorrrrr??? Me han hecho un robado..
Por si te preguntas que era que estaba fotografiando.....unas florecitas salvajes....
Y justo en el último tramo de nuestro sendero un asustadísimo wombat salió por patas al oír nuestros pasos...
Inciso: Me encantan las señales que advierten de la posible presencia de fauna
Ya solo nos quedaba coger la caravana, hacer algún exquisito manjar y poner rumbo a nuestro siguiente destino, que no era otro que Queenstown.
En el camino decidimos rellenar nuestra despensa y aportar a nuestros cansados cuerpos un poco de cafeína y el lugar elegido fue Roosebery.
A medida que conducíamos, el día empeoraba, había tramos de lluvia intensa y ya íbamos vislumbrando que entrábamos en una zona minera.
Durante el viaje y cuando conseguimos cobertura llamamos al visitar center, porque ni de coña llegaríamos antes de las 6 para preguntar dos cosas: zona de acampada cercana y teléfono de contacto de una excursión que nos parecía muy interesante: adentrarse en las profundidades de una mina activa, con un minero jubilado que nos explicase los pequeños detalles de esta.
Aunque a veces las explicaciones que nos den...no nos queden claras....porque había una zona donde pasar la noche cercana, pero nosotros no la encontramos y nos fuimos....un poco más lejos....aquí os dejo una foto del panorama que tenía cuando decidimos..."hasta aquí hemos llegado"





Nefelo: No me extraña que después de un mes pateando el continente austral os de pereza salir de la cama. Yo conozco a uno que, estando el día como dices que estaba, ese día se lo hubiese tomado de reflexión.
ResponderEliminarMe imagino que lo haréis queriendo pero, aun así, no se ve mucho turista haciendo caminatas como ustedes en las fotos. ¿Es así?
Es cierto lo de las señales de tráfico. Por aquí lo más parecido que vemos son las de las vaquitas.
La pena, Nefelo es que no hay tiempo para la reflexión, es un país tan enorme, con tantas cosas para ver y para hacer, que uno sacaba las energías de donde no las hubiera, y la verdad que luego los paisajes nos llenaban con creces...La pena...el tiempo que no acompañó mucho para la tanda fotografía que uno inicialmente piensa....pero ese es un mal menor...
ResponderEliminarMucho turista no había la verdad, alguno sí...pero es que llegar a Tasmania...es toda una odisea....es más destino de turismo local (australianos) que europeos...
Lo de las señales es una risa...me encantaban y quería foto e todas...al pobre Efrén lo tenía martirizado, porque nada más ver una decía "abre los ojos que podemos ve...wombats canguros,...etc" y luego no veíamos na de na....jajaja (aclaracíón: los veíamos cuando no había señal)