Día de transición. Con estos días hay que tener cuidado, sabes cuando empiezan pero nunca sabemos cuando acaban.
La idea era hacer el tour 4x4 que habíamos contratado con los WildSight, para intentar ver la mayor cantidad de fauna endémica. Empezaríamos el Tour sobre las 9.00 y lo terminaríamos sobre las 17:00, posteriormente a eso tendríamos la ardua tarea de llegar a Geraldton ( a unos 408 km de nada).
Frente al Visitor Centre nos encontramos con Bell, nuestra guía. Bell ataviada con ropa de safari en pantalón corto, y con unas zapatillas de trekking abiertas con sus uñas de los pies de color azul eléctrico impregnadas en purpurina se nos presentó con una gran sonrisa. pronto nos encontramos en su 4x4 camino de Monkey Mia para recoger a los que serían nuestros compañeros de fatigas este día, un austríaco llamado Christofer (alto, desgarbado y con un humor muy particular que descubriríamos conforme pasaba el día) y Alicia; que se hacía llamar Alex ( una francesa que se definía sin miedo a nada ni nadie, que conforme avanzaba el sol por el eterno cielo se iba despertando hasta que se convirtió en una fuente de anécdotas y notas de humor).
El Francois Peron National Park, constituye en la actualidad uno de los sitios más protegidos del Shark Bay. En el pasado, primero territorio aborigen, y con el advenimiento de los colonizadores, tierra de pastoreo y de sacrificios.
Tras un breve recorrido al inicio del parque, se realizó una parada técnica para disminuir las atmósferas de presión en las 4 ruedas del todo terreno y aumentar la superficie de agarre del mismo, y sin solución de continuidad hacer una introducción a la vida del parque a través de la visita guiada a la que fue la casa de los Perón, documentando como se trabajaba en aquel momento y como se obtenía uno de los recursos principales en la zona: el agua. Además, una de las habitaciones contenía una reproducción de toda la fauna que se podía en encontrar en el parque: gatos, zorros, reptiles, aves, pequeños mamíferos. En el mismo recinto visitamos una fuente de agua rica en magnesio, pero ninguno de nosotros quiso enriquecer su piel con tan acogedor baño (agua caliente marrón, bajo un sol que abrazaba).
El viaje continuó, y se sucedieron las sorpresas, la carretera no hacía mas que empeorar pero nuestra guía Bell se manejaba como una experta (nos había comentado que tan sólo llevaba dos meses realizando esta excursión), desde luego con esa velocidad, las dunas de arena y los montículos yo a estas alturas estaría esperando al siguiente atrevido en la cuneta de la carretera.
Ahí cruzando la calzada arenosa, se presentó el reptil que simulaba dos cabezas y tenía una lengua azul-negruzca, así que desplegamos nuestras ansias y capturamos en cientos de imágenes al sorprendido reptil.
Las paradas se sucedieron, y nos iban explicando la flora endémica y para que utilizaban los aborígenes cada planta, cual era venenosa y cual se podía ingerir.
Los paisajes eran igualmente espectaculares, playas de arena blanca que terminaban en abruptos acantilados de un rojo ocre, bañados por unas olas en diferentes tonos turquesa,un deleite para los ojos. Y fue, en ese justo momento cuando uno de los integrantes del grupo despertó, la francesa Alex. Contó historias sobre si misma y su incansable viaje de más de dos meses por Australia, y la conversación derivó en lo incompresible que se volvían los australianos en algunas ocasiones; aprovechando esta incursión Christofer (el austríaco) atacó. Le dijo claramente y sin tapujos, que los franceses también tenían un carácter de desidia a la hora de aprender inglés. Lejos de amilanarse, Alex defendió a sus compatriotas lo mejor que pudo; y demostró que era una mujer que no se amilanaba fácilmente.
El “Cabo Perón” es el extremo más al norte del Shark Bay, nos contaban que las aguas eran tan cristalinas que desde el mirador se podía avistar todo tipo de vida marina. Como imagináis,a estas alturas de viaje y con tantas promesas incluidas, con tantos sueños rotos, con la experiencia de ver más fauna en nuestro devenir por las diferentes carreteras, sólo admitíamos la posibilidad de ver algún pececillo que se acercara tímidamente a la orilla cristalina. Pero no, mientras devorábamos nuestros sándwiches de atún, empezamos a avistar mantas, luego tortugas, luego un pequeño tiburón, después tiburones que ya parecían grandes desde la distancia, y al final un dugongo…no cabíamos en nosotros de la felicidad, nuestras cámaras dieron buena captura de toda la fauna; mientras los compañeros de viaje se percataron que no les iba a resultar un viaje fácil, habíamos pagado por un tour 4x4 y lo habíamos convertido en un safari por la sabana.
A pesar de nuestra suerte, queríamos más. En el camino de ida desde Denham a Monkey Mia, en la larga charla con Bell (lo sé, tengo que ir introduciendo estos flashback para no desvelar de una vez todo lo que paso de una sola vez…), le comentamos lo ansiosos que estábamos de ver a un pequeño reptil que denominaban Thorny Devil. Esta aseveración y la posibilidad de verlo, hizo sin lugar a dudas que se sintiera presionada. Esta presión desembocó en una búsqueda sin tregua a vuelta, se paraba cuando creía advertirlo, nos enseñaba el rastro del animal dibujado en sus diminutos pasos en la arena hirviente como una sartén a las 16:00 horas de la tarde. Al final, justo antes de terminar el recorrido, allí se presentó, en medio de la vía.
Parar, bajarnos del coche y empezar a disparar nuestras cámaras todo fue uno. No había entendido si el animalejo al mínimo atisbo humano correría o no, y claro ante la duda me lance a hacerle fotografía, me tire por el suelo, alternaba la cámara con el móvil; a todas estas los demás iban saliendo del 4x4 con lentitud, mientras Bell gritaba de alegría por haberlo encontrado al fin. En definitiva, el reptil no se movió un ápice. Tan quieto que dio tiempo a hacerle un book y flashearlo desde todos lo ángulos conocidos y algunos que inventó Cris en esta jornada.
Un día casi perfecto, pero ahora había que recorrer 400 kilómetros hasta Geraldton y eran las 17:30 (gracias a que nuestros acompañantes nos cedieron galantemente llevarnos a nosotros antes de ir a Monkey Mía, si no, no sabemos a que hora emprenderíamos el viaje).
Tomamos la carretera como bandera y comenzamos a recorrer camino, paradas técnicas las justas, primero en la playa de los Stomatolitos (depósitos milenarios, dónde se podía apreciar una vida microscópica sin parangón), dos fotos y al coche.
Otra parada en la Billabong Roadhouse, nos despedimos de Chistine, nos alimentamos pertinentemente y a la carretera de nuevo. Conducir en noche cerrada por el outback no es lo más divertido, pero se hace necesario. Las minutos pasaban, mientras nosotros hacíamos un repaso de los últimos éxitos internacionales, y con los minutos se fueron las horas. Un cambio de conductor se hizo preciso para descansar los turbados ojos, y pronto sin pensarlo siquiera estábamos en las afueras de Geraldton.
Otra parada en la Billabong Roadhouse, nos despedimos de Chistine, nos alimentamos pertinentemente y a la carretera de nuevo. Conducir en noche cerrada por el outback no es lo más divertido, pero se hace necesario. Las minutos pasaban, mientras nosotros hacíamos un repaso de los últimos éxitos internacionales, y con los minutos se fueron las horas. Un cambio de conductor se hizo preciso para descansar los turbados ojos, y pronto sin pensarlo siquiera estábamos en las afueras de Geraldton.

Nefelo: Esto se está animando con fotos de "australianos" autóctonos.
ResponderEliminar¡Qué maravilla el color del mar!
¡¡¿Solo dos fotos a los estromatolitos y al coche?!! ¿No os parasteis un rato en uno de los sitios con restos de vida primigenia del planeta? :-O
¿Ves, Cris, como sigues teniendo la suerte del irlandés?
JoaquI Joaqui.....Lo del color del mar....no tiene nombre....tenemos fotos increíbles que no nos da tiempo de subir aquí...pero este país tiene unos contraste de colores simplemente IMPRESIONANTES!!!
EliminarY como entenderás...Efrén solo hizo Dos Fotos....la mosquetera...quizá 20....jiji....
La verdad que ese día ya la fauna empezó a hacer acto de presencia...jajaja....ahora a seguir esperando por las nuevas aventuras....que solo puedo adelantar....que han seguido sucediendo día a día...jajaja
Yo he flipado con los colores
ResponderEliminarAlucinantes
Què nitidez...
Q feuco-miedo ese animal! Te lo imaginas de disfraz para carnavales ? Jajaja ganas el primer premio seguroooo
Yo también... Jajajja
EliminarEl animal ( reptil es una risa), te ves que Efren baja corriendo del 4*4... Dejando a la francesa encerrada por si el bicho escapaba... Se tumba en el suelo y empieza a disparara indiscriminadamente, de perfil, por arriba, por un lafo, por el otro... Cuando se da cuenta que tras 10 min flasheando al bicho y no se ha movido un ápice... Empieza con el movil.... Es una monada!!!