Despertamos con los primeros rayos de sol a las 5:30 am de la mañana, y como teníamos hasta las 10:30 am para realizar el desplazamiento al aeropuerto; no podíamos quedarnos tantas horas ocioso, debíamos descubrir más de esta ciudad que nos había sorprendido gratamente.
La idea era visitar el South Bank. Al cruzar unos de los múltiples puentes que atraviesan el río, nos llamo poderosamente la atención la cantidad de gente que a las 6.20 am ( recordemos que aquí a esa hora es como las 9:00 am de nuestro uso horario) estaba practicando deporte. Unos estaban corriendo, otros en bicicleta, los otros se reunían en un anfiteatro para hacer boxing, un poco más allá unas clases de jora gratuitas (pero no penséis que están tres locos haciendo joga, que va, más de 20 personas estirándose y retorsiendose en un prístino césped color verde). En definitiva, una actividad frenética. Nosotros sin un cafe en el cuerpo, decidimos visitar unos de los parque en memoria de la segunda guerra mundial, cruzar otro puente, esta vez peatonal y en medio del puente una cafetería para ciclistas, allí estaban aquellos seres enfundados en mallas, con sus bicis bien aparcadas y con los cafés en manos por que decidieron hacer una parada en su inicio de jornada. Lo digo con sinceridad, yo a esa hora ni me he duchado, y menos estar en un café tomándome algo con los amigos tras correr más de diez kilómetros. Descubrí por primera vez, que la simple visión del deporte me cansa, estaba realmente agotado.
Llegar cerca de la Facultad tecnológica de Brisbane, pedir nuestro desayuno a base de un buen café, croissant y una variada fruta fresca, pagarlo , y luego llevarlo a la mesa, empezó a animarnos. Mientras observábamos el comportamiento local, pudimos descubrir algunas de las variantes de la zona. Un ejecutivo de traje y chaqueta impecable, con un jovencísima mujer a su lado, manoseaba la zona donde la espalda pierde su honorable nombre, mientras ella pagaba el importe de su desayuno ( ¿pero donde estamos?,¿Esto no es por un lado la zona industrial y por otro la universidad?), no salíamos de nuestro asombro. Llegados a este punto y perdiendo unas frases más atento lectores con vuestro permiso, os diré, que luego a través de los periódico vimos como en la visita del Principe Carlos y su consorte Camila Parker a Australia, una señora sin querer le toco las partes descritas previamente, quizás sea lo haya puesto de moda.
Un recorrido por el Brisbeane Botanic Garden, nos descubrió campos llenos de flores veraniegas, a pesar de estar sometidos a las 8.30 am de un calor que se iba convirtiendo en algo molesto. Llegamos a la orilla del río, y en su largo paseo nos cruzamos con diferentes variantes de corredores. unos con su perro, otros con un cochecito con el crío dentro, otros en parejas, en tríos, solitarios, en chanclas, descalzos…desde luego si algo me queda claro de esta ciudad es que son : 1) deportistas y 2) resistentes al calor.
Volvimos a por nuestras maletas, y nos dirigimos al aeropuerto. El próximo salto no llevaría a Cairs, lineas aéreas: Virgin; turistas: los de siempre; vuelo: tirando a normal.
En el pequeño aeropuerto de Cairs permanecimos poco tiempo, un mudo taxista nos acercaría a nuestro hotel; dónde por fin la suerte nos daría en la cara como una buena tarta de merengue. Nos habían cambiado la habitación a una superior, una suit. Si es que todo es esperar, si esperan las cosas llegan, y llegan envueltas en un espléndido papel de celofán sin un enorme lazo, y una de esas postales dónde todo el mundo se deshace en elogios con millones de “smiles”; eso si EN EL TERCER PISO. Lo ojos eran como platos, nuestros ánimos en el subsuelo, ¿pero no ha visto este señor nuestras maletas?.
Conectamos el aire acondicionado sin más dilación tras subir los tres tramos de escalera, extenuamos deshicimos el equipaje y de allí viendo la hora nos dirigimos con presteza al visitor centre ( recordar que para nosotros los visitor centre son básicos, allí nos orientamos en la ciudades, organizamos nuestros tour, nuestras zonas preferentes, y hacemos los cambios pertinentes en los itinerarios, vamos nos dan la vida¡¡). La ciudad de Cairns es pequeña y apacible, y se compone de unas cuantas calles en cuadriculas, destinada sobre y para el turismo, con lo que con lo avezados que estábamos , nos costó muy poco orientarnos.
El visitor centre presentaba unas características algo peculiares, pero eso no nos hizo sospechar. Nos atendió Dafne (este nombre es una licencia), una delgadísima, y arregladísima veinteñera con una voz fina como el papel y con un timbre de voz hiriente como un cuchillo afilado en la mas negra de las noche. Era cortés a su modo, pero no pudo ayudarnos. Necesitábamos planear el día posterior a nuestra vuela del buceo, pero todas las excursiones estaban ya empezadas para cuando llegáramos a puerto.
Sin haber obtenido resultados en nuestros objetivos, decidnos visitar la zona de la laguna de Cairns. Descansamos en su pequeño muelle, mientras consultábamos a la compañía del barco de buceo cuando sería el regreso a puerto, tras confirmarnos las 5:00 pm, decidimos disfrutar de lo que restaba del día sin continuar en nuestra búsqueda de aventuras.
Nos paseamos por el muelle, por la marina, por la laguna artificial dónde tanta gente disfrutaba de un baño que aligeraba la sensación de calor; y como culpen decidimos homenajearnos con un buen italiano y una buena pasta con un buen marisco. La noche se cernía sobre nuestras cabezas y necesitábamos descanso; en pocas hora comenzaría nuestra aventura en la Gran Barrera de Coral.



Nefelo: No logro entender dos cosas:
ResponderEliminar1- ¿Qué hacíais ustedes a las 06:20 h en la calle?
2- ¿Qué hacía "la cantidad de gente" que decís que había a las 06:20 h en la calle?
Cuando yo salgo de casa a las 06:30 h para ir a trabajar no están puestas ni las calles y no se ve ni un alma. Por supuesto, que a esa hora al sol todavía le queda bastante antes de levantarse.
No os quejéis de lo del tercer piso sin ascensor. Podría haber sido peor, imaginaos que eso mismo os hubise pasado en Brisbane con el piso 53. :-P
1. Nos quedaba una parte importante de la ciudad por conocer y teniamos solo hasta las 10.30
ResponderEliminar2. Una pregunta q no te puedo contestar porque no tengo idea, porque una cosa es levantarse y otra bien diatinta hacer ejercicio a esas horas.... Nosotros solo de verlos estabamos agotados ...
Bass
No se me grabaron los comentarios!
ResponderEliminarGuay los rascacielos d noche, esa foto d Efrén cn las margaritas jiji y las mega gafas!...En breve te las pido..
Sigan disfrutaaaaandoooo
Bsssss
Mu mal Bea, mu mal... Nosotros con la agenda full... Viviendo aventuras, escribiendo la entrada a altas horas de la madrugada y robando el wifi en los restaurantes para publicarlas... Y nos dices q se ha bprrado el comentario???? A volverlo a escribir!!!!!!
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