Despuntando el alba, y sin un mísero café en el cuerpo, partimos del Ecotreat destino al aeropuerto de Paraburdoo. es imprescindible salir temprano pues son casi dos horas de coche y el avión salía bien temprano.
A nuestra llegada nos sorprende la gran actividad del lugar, coches que llegan y descargan trabajadores, o familias de trabajadores de la mina y sus familias; y todas las posibles confinaciones posibles. aún no eran las siete de la mañana, y el sol y su calor seco que convertían en protagonistas únicos y sobresalientes del lugar.
Para los viajeros intrépidos decir que a este recóndito lugar viajan dos compañías aéreas la Quantas y la Virgin, con horarios prácticamente seguidos, con lo que por la mañana hay casi un vuelo a la hora; ni en los más exóticos de mis sueños podía pensar que stuviera tan bien comunicada esta zona, sin lugar a dudas es la fuerza de la mina.
Embarcamos en hora, salimos en hora, llegamos 10 minutos antes, y a la salida neutras maletas estaban para ser recogidas, si empiezas así el día, ¿quién te lo puede estropear? Pues es posible, bueno ligeramente. Al llegar al rent a car de Avis una señorita con cierta prisa nos explica las condiciones de uso, los seguros, el llenado del depósito..y un largo etcetera de cosas, eso si cuando nos va a decir dónde esta el coche, nos dice: al izquierda a unos 100 metros. Esa es toda la información, y claro esta, no había Cristo que encontrara este coche. Vueltas a un parking privado, mientras otro esperaba con las maletas. Otra vuelta por sectores, apretando la llave a ver si veíamos la luz; hasta que finalmente los 100 metros eran como unos 250, en otro parking, otro lugar, mismo aeropuerto y terminal.
Revisión de coche, acomodación de equipo, situación inicial, y a dar rueda. No resulta muy dificil orientarse, la señalización al principio parece caótica, pero la carretera te va llevando, y nosotros nos dejamos ir al norte, siempre al norte.
Al salir de Perth, se iban sucediendo las localidades, y las pequeñas comunidades, enmarcadas todas ellas en por grandes extensiones de cultivo de cereales y pasto para el ganado ovino principalmente.
Nombrarlas es posible, pero destacaremos que la intención era tomar la carretera de la costa: la Indian Coast Road; pero que sorpresa cuando pasaban los kilómetros uno tras otro, y el mar no se dejaba ver. No fue hasta nuestra llegada a Lancelin, para un buen almuerzo, hasta que logramos ver una costa de arena blanca y mar turquesa, con un oleaje descomunal.
Recomendaban esencialmente en la guía comer productos del mar en una taverna (Endearbour Tavern) con una vista espléndidas y que para más señas era Dog Friedly. Se trataba de un local con aires típicamente pueblerino, pero que en interior resaltaba una decoración orientada al mundo de la piratería, y que como mejor baza puedes destacar una zona amplia chill out, con césped, múltiples mesas de picnic y perros que campaban a sus anchas; una imagen pintoresca sin lugar a dudas.
Tan ricos estaban los productos del mar, que decidimos que una hamburguesa saciara nuestra hambre. Todo ello, por que al preguntar tan solo preparaban la Seefood basket, o sea, frutos del mar fritos, y la verdad para comer eso me voy a Cadiz , que además están bien buenas las frituras.
Más kilómetros y kilómetros tras el almuerzo, nos llevó al Nambug National Park y más concretamente a unas formaciones de roca calcárea: Pinnacles Desert, que tras las inclemencias del tiempo y el devenir de los años, se habían esculpido como gigantescos monolitos sembrados en una extensa planicie de arena.
Tomamos cámara en mano, y fuimos destacando en nuestras cámaras las imágenes que creíamos ver en los monolitos apilado o solitarios, algunos de ellos de mas de 4 metros de altura.
El día había sido largo, y nuestro destino nos quedaba algo mas cerca, pronto nos encontramos en Jurien Bay, una pequeña localidad costera, que se reintentaba para acoger un turismo de playa y botes de lujo. A pesar de que eran 4 calles, tuvimos que hacer un par ed visitas al punto de información para orientarnos; y por fin llegamos a la Calle Acacia numero 8, dónde Tom y Mary nos acogieron en su fabulosa casa.
El apartamento era espléndido, y no carecía de nada de lo que podáis o queráis imaginar, la decoración suficiente los acabamos de paredes, ventanas y distribución a nuestro neófito entender precisos y encantadores.
Sólo faltaba una buena cena, con una BBQ a lo australiano para un día perfecto.





Q guay los monolitos esas 2 fotos con ustedes genial!!!
ResponderEliminarYo hubiese probado los fritos para comparar jajaja
Ese apartamento està muuuy completo....¿compraron la carne para la barcacoa? Jiji hasta cereales creo ver n la kitchen...
A seguir leyendo!!!
A mi me encantó el tema monolitos, el amarillo del suelo....de nuevo ...la pena del contraste del cielo despejado....pero este es el tiempo que nos tocó...al menos lo pudimos disfrutar.
EliminarEl apartamento un lujazo, por tener tenía hasta maquina tipo nespresso para el café, para hacer la leche con espuma, tostadora....en fin....estuvo genial
Y si....ves bien cereales en la cocina, y pan para tostadas, y en la nevera, el zumo, la fruta, el yogurt....
Impresionantes y muy bonitas las fotos de los monolitos!!!! Y el alojamiento muy buen aspecto.
ResponderEliminarLa verdad que el apartamento nos encantó, la pena fue que el wifi no funcionaba nada bien.
EliminarLos monolitos.....geniallll...yo le decía a Efren...si llueve a ver si nos sale el arcoirirs y ya lo tenemos completo.....pero se esperó a llover y descargarlo todo al día siguiente
Nefelo: ¡Menudo cambio de morada!
ResponderEliminarMe imagino que la hamburguesa era de canguro, ¿no? ;-)
Que vaaaaa.... El canguro aún no lo hemos probado.... Pero todo llegará😀
ResponderEliminarQue lujazo de piso. Y las fotos espectaculares!!!
ResponderEliminarQue lujazo de piso. Y las fotos espectaculares!!!
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